Fotografía © Oswaldo García Mendoza

“Carla, Carla, Carla” era lo único que se escuchaba el sábado 2 de abril en Pixel. Donde el público, que a decir verdad, llenó las instalaciones desde las 8 y 9 de la noche, sintiéndose el calor dentro que ponía a todos eufóricos, haciendo que las bebidas tuvieran un consumo más alto.

Andy Mountains abrió el concierto, mientras que el público, cansando de esperar, solamente gritaba una que otra critica queriendo ver a su artista esperada y ser embelecidos con su voz dulce y letras que llegan al corazón, junto con mensajes que deja muy realista y ciertos acompañados del sonido de su guitarra y su cabellera roja y reluciente.
Andy Mountains @ Pixel, Qro!
Pasando de las once de la noche, se escucharon gritos desde la entrada, ella estaba ya en Pixel y subió al escenario, donde al verla ahí, la gente siguió gritando pidiéndole canciones.

Con una sonrisa y actitud amable que encandilaba al público comenzó el repertorio y entre sus canciones no podían faltar; “Pajarito del amor” “Esta soledad” “Buena malicia” y “Pan dulce” donde el publico la acompaño a todo pulmón a cantar, entre otras. Que muchas por cierto están dedicadas, aunque ella decía; “Esta va para alguien que, ya no está en mi vida… pero le agradezco… Fue una “Buena Malicia”.

Carla Morrison @ Pixel, Qro!

Una tras otra canción, el público no quería dejarla ir y cantaban cual si ellos estuvieran  en el escenario, sin importar el calor, de vez en cuando saltando y los que no la conocían, ya estaban tarareando sus canciones y ella, un tanto acalorada mientras lo decía, tomando sorbos de agua y emocionándose al ver que la gente se emocionaba sonriente al ir escuchando sus sonidos mezclados y ese nuevo estilo que marca tendencias en nuestra época y nuestra música.

Carla Morrison @ Pixel, Qro!

Casi dando las 12 horas con 30 minutos de la noche, ella fue despidiéndose, claro, después de 3 canciones mas donde el publico gritaba; “Otra”. Finalmente la noche cerró y a decir verdad, fue una hora de disfrutar su música, desde el principio hasta el final, desde la más movida a la más tranquilona donde hace temblar tu corazón y decir; “A esta morra si es buena”. Si queremos buena música y nueva… Nada como Carla Morrison para entablar una buena charla con el amor y la vida.