Fotografía © Aurora Jonnane

Recientemente tuvimos la oportunidad de escuchar Carmina Burana en el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez a cargo de la dirección  titular de Jose Guadalupe Flores y los coros de la Universidad Autónoma de Querétaro, Conservatorio Jose Guadalupe Velázquez  y la  indiscutible Orquesta Filarmónica del Estado que año tras año nos dejan ver que la música clásica es otra manera mas de sentir el arte y transportarte a un mundo único y diferente, abriendo el concierto con algunos éxitos de los Beatles.

Carmina Burana, conocida también como “Cuentos profanos” es una cantata que estuvo basada en antiguos textos escritos por algunos jóvenes vagantes del siglo XII Y XIII, mezclando un lenguaje alemán y latín, además de que Carl Orff, el escritor de Carmina Burana selecciono 24 piezas descubiertas en 1803 en un antiguo monasterio.

Dando inicio con el impactante himno en honor a la diosa fortuna con “Fortuna Imperatrix Mundi” se puede sentir desde ese momento el rebotar de las percusiones sobre el cuerpo y de esa manera a través de toda la cantata hay cambios en sumo contraste que  hacen desvanecerte en emociones que al ir escuchando te erizan la piel y si tu gustas, pueden hacerte imaginar todo lo que desees.

Carmina Burana @ Auditorio Josefa, Qro!

A manera personal, Carmina Burana es una mezcla de historias sobre romance, tragedia, tristeza y los placeres simples y vánales de la vida además de mostrar una pasión única e inigualable en cualquier otra pieza u opera.

De alguna forma, cuando lo escuchas hace que penetres al sentimiento en cada pieza, sin duda alguna es importante recalcar que depende mucho de los intérpretes tanto del coro como el Tenor, la Soprano y el Barítono, pues indispensable  la fuerza del canto en algunas partes o la delicadeza de su voz que acompaña la música.  No es la primera vez que tengo la oportunidad de escuchar esta obra, normalmente siempre salgo satisfecha, inspirada y por alguna razón  voy lanzado suspiros como si estuviese enamorada sin embargo, esta vez hubo ciertos detalles que le quitaron renombre a la cantata y hay que recordar que no porque sea una obra que cada año la repitan hay que confiarse de que saldrá bien y requiere menos esfuerzo, pues en algunas ocasiones de la pieza “Tempus est iocundum” que es mi favorita debo decir, el Barítono se adelantó cuando era momento del coro infantil y eso lo desacredita mucho, a pesar de que es muy bueno, actúa y siente lo que canta y es un gran elemento. Aunque sería interesante una más notable participación y emoción por parte del Tenor o la Soprano pero sus participaciones fueron muy buenas y en definitiva la soprano tenía un buen pulmón.

Carmina Burana @ Auditorio Josefa, Qro!

La música clásica así como el rock o el jazz, son géneros que no se entienden; se sienten y eso es lo que hace que sean únicos, especiales y te hagan temblar, querer gritar e incluso sudar. Carmina Burana no está hecho para los oídos de muchos porque va mas allá de lo común dentro de la música clásica o también hay muchas personas que realmente no están hechos para la música de este género, sin embargo, quien sabe apreciar la  “Música” en la extensión de la palabra, a pesar de no ser su “Hit” como dicen muchos ahora, podrán gozar de principio a fin esta cantata, estos cuentos profanos y letras apasionadas que te harán suspirar en algún momento.

Carmina Burana @ Auditorio Josefa, Qro!

Finalmente, comparto la traducción de una parte favorita y final de la cantata; “Tempus est iocundum”; “Oh, todo resplandece ahora, por el amor de una joven me enardezco por completo, un nuevo amor es por lo que yo muero”. Escúchenla completa.