AQUÍ NO HAY HÉROES. O unidad mínima. Traffic.Ensamble es un todo hasta ahora y Hakim Beatz su primer material, igual indivisible.

¿En qué generación del jazz nos encontramos? A mí siempre me anda por encontrar esos puentes en la línea-de-tiempo-jazzistica que nos crucen del margen Contemporáneo. Quiero vivir ese futuro post-jazzistico, me atrevo. Proyectos como Traffic.Ensamble , el colectivo re:freshed, Moses, Alfa Mist, Filulas Juz, BBNG, Vels trio, Theon, Nubya, Nerija, Kamaal o Dayes me hacen sentir que ya está sucediendo. Toda la nueva vanguardia tiene algo que decir; el mismo discurso, sí, nombrado de infinitas formas WE OUT HERE! .

Igual sólo es mi impaciencia hablando. No hemos de ir ni a la mitad de lo que nos avecina, pero estamos pues, frente a un proyecto que no le pide nada a la-bolita-del-mundo. Su único defecto, como siempre; estar mal posicionado. La melancolía de la década que termina nos mantiene ocupados en re-makes. La escena local también es la cascara más dura, repetitiva hasta el hartazgo, nadie acaba de nacer ahí.  La única salida es no rendirse, y tirar la botellita para esperar a que alguien –algún mamador con paypal del otro lado de la fibra óptica- le rescate en el inmenso océano del internet, irónicamente el azar es más funcional. Así trabaja mejor la post-modernidad, a la distancia.

Lo que quiero decir es que Hakim Beatz no debería pertenecer mucho tiempo a la escena local. No merece ser consumido por el ninguneo o engrandecido por sus círculos fraternales. Sus posibilidades son otras.

“In the beginning of human consciousness there is no separation”.

Hablemos del disco; por los Takes (Take 01, Take 04, etc..) al final de cada título, se asume que fueron grabadas en tomas continuas, como en la época de oro con Trane y Miles. La conexión de los músicos puede lograr cosas únicas, estamos frente una unidad indivisible, reafirmo. Nadie destaca con heroísmo para rescatar las piezas, cada parte está pensada como un todo.

A excepción de Lanokko Period, Burn It (que no supe qué compás trae) y Beat P.o.P. (que me hubiera encantado separarlas y hablar en particular de éstas más adelante si hubiera tiempo) las piezas están bajo 4/4, pero esto se vuelve una ilusión dentro del disco.

Los contratiempos en Ginsoaked por ejemplo, motriz-mente da la impresión de ir en un tiempo más elaborado, la línea de apertura en el bajo no necesita evolucionar. Es la constante arrítmica de la pieza, que descansa cuando entra la melodía de la trompeta a terminar con la tensión. Es un ir y venir.

Fabrik, con su pizzicato en la guitarra que no-lo-quiere-dar-todo, ni aun cuando llegan sus acordes a reafirmar el rare-groove de la batería, que ustedes no la escuchan pero está ahí desde el inicio, constante, constante, tan constante que desaparece, In the pocket! Los obligados junto a la trompeta lo toman todo otra vez,  Fabrik se convierte en un viaje cósmico mientras avanza.

Y lo diré, mi variable favorita en Hakim Beatz, son los interludes. Los samples llegan como un verdadero hackeo sonoro, ya sé, ya sé, ni siquiera tiene sentido, y tampoco lo tiene que Hakim Beatz me haga sentir en una animación de Cyberpunk, pero lo hace. Hay un Ghost encerrada en todo esto. Una presencia. Un holograma espectral. Gin Dub es un ejemplo claro de lo que hablo, un terror tecnológico expandiéndose en la topología del Jazz. Lanokko Period pierde la cordura de la misma manera, una intervención progresiva de alguna máquina en agonía que no termina de existir durante siete-minutos-con-cuarenta. Sublime.

Ese fraseo de 5/4 en  Beat P.o.P. lo domina todo, ¡Qué apertura del álbum!, la trompeta me recuerda a Anthipone aquí, otra prueba para romper fronteras. Burn It, no sé ni qué compás trae hoy.

En fin, podría continuar con todo el disco, pero que tedio leer sobre una experiencia particular de toda una gama posible. ¿Será éste el futuro post-jazzístico? ¿Nos encontraremos ya con un oído fuera del margen Contemporáneo? A mi impaciencia -y a mi exageración- le gusta pensar que sí.  Y que a lo mejor aquí, en este tiempo, en este intento, sí hay héroes.