Joy Division: un acercamiento a la depresión.

Hace poco leí un artículo titulado: Mi terapeuta me prohibió escuchar a Joy Division, como parte de unos artículo publicados por “VICE”. No puedo saber si específicamente esto era lo más adecuado para la escritora de este artículo, quien relata su propia experiencia depresiva y señala esta medida tomada por su terapeuta como un “gran avance”.

Personalmente creo que la censura va de lado de la negación y de otra serie de mecanismos que sirven para darle la vuelta a los problemas, en vez de enfrentarlos. Esto sin incluir que la censura o prohibición de cualquier obra artística, me parece absolutamente aberrante.

Siendo Joy Division una banda de culto y ya que su música sigue dando de que hablar (y lo seguirá haciendo en el futuro), considero más adecuado intentar hacer un análisis que pueda servir para generar algo de conciencia acerca de los estados anímicos que produce esta banda.

Utilizaré un enfoque psicoanálitico, que como cualquier otra teoría, no es más que una formar de acercarse a la realidad; es decir es una interpretación.

Joy Division fue una banda de post-punk inglesa, que encontró su fin por una desgracia: el suicidio de su vocalista Ian Curtis, colgado en la cocina de su casa. Después de su muerte, los demás integrantes de la banda decidieron seguir juntos y formaron New Order.

El nombre Joy Division, hace referencia a un grupo de mujeres judías abusadas en campos de concentración nazis. La palabra Joy puede ser traducida como “goce” o “alegría”. Desde el psicoanálisis lacaniano propiamente, la palabra goce no es sinónimo de alegría o placer, sino todo lo contrario: se refiere a una dimensión mortífera, donde la persona se encuentra superada y dominada por aquello que antes, le procuraba placer. Una forma de ilustrarlo podría ser, meterse a la orilla del mar para divertirse y de repente, estar en mar abierto sin posibilidad de regresar.

En realidad cualquier cosa tomada de manera desmedida puede matarnos o hacernos  daño a nosotros mismos y/o a otros: es lo que llamamos adicción. Esto es más claro, cuando se trata de algo que nos produce placer y después se vuelve nocivo, pero también puede ocurrir, que se generen apegos a estados u objetos, que de entrada no parece que generen ningún tipo de satisfacción, como la tristeza. Para entenderlo tenemos que abordar, de manera muy breve, la depresión.

Como descripción básica, la depresión es la reacción ante un objeto perdido. Todos nos enfrentamos a pérdidas, por lo que la depresión es un proceso natural, así que no deberíamos alarmarnos hasta después de un tiempo prolongado.

Sólo hasta después de que existan ciertas afectaciones funcionales (pérdida de empleo, afecciones orgánicas, pérdida de relaciones sociales), se puede sospechar que la persona está experimentando procesos fuera de su control, que lo mantienen en un estado de inhibición y que necesita ayuda.

Sin embargo, en la depresión existen ciertas ganancias. Con esto no quiero decir que el depresivo se mantenga en ese estado por que quiere, la voluntad ya fue sobrepasada, sino que hay ciertos procesos que representan un bienestar o una satisfacción a nivel mental.

El tipo de ganancia que se establece en la depresión es la de evitar el duelo y mantener así la posibilidad de recuperar el objeto, aunque sea de manera imaginaria. La perdida total del objeto deseado, ya sea que hablemos de una persona, una ilusión o una relación, puede generar tanto miedo y dolor que la mente acciona defensas inconscientes para evitarla.

En un duelo se busca generar un cierre, aceptar que ese objeto amado se ha ido para siempre y que es irrecuperable, una característica que es siempre cierta en las relaciones humanas, ya que aunque se recupere u obtenga lo deseado, el tiempo en que surgió la necesidad o la demanda ha cambiado. Por ejemplo, una persona que siente que en su infancia no recibió suficiente amor de su padre; aunque lo obtenga en su vida adulta, no estará satisfecha y libre de depresión, hasta que acepte que ese deseo que tuvo de niño es algo irrecuperable, algo que simple y sencillamente no le toco vivir porque ya no es un infante.

Así que se puede sostener que el depresivo prefiere mantener su tristeza que tener que despedirse para siempre de su objeto.

El duelo entonces, es un proceso que genera mucho dolor ya que actúa sobre las últimas esperanzas e ideas que sirven como consuelo, pero son estos mismos paliativos los que mantienen el estado depresivo en su estado inhibitorio.

El duelo genera un dolor profundo pero pasajero, que te permite despedirte totalmente del objeto y restablecer una vida normal. (Este proceso suele ser largo y extenuante por lo que mucha gente prefiere darle la vuelta mediante pastillas o mediante acciones ridículas como prohibirse escuchar ciertas bandas.)

Por si fuera poco, el ser humano no sólo tiene tendencias de vida, sino que las tendencias de muerte están presentes en toda persona normal.

Las tendencias de muerte se manifiestan de manera activa y evidente mediante la agresión, ya sea dirigida hacia uno mismo o hacia otros (suicidio, homicidio). En cambio la manifestación pasiva se encuentra de forma oculta y prolongada a través de la inactividad total, el retraimiento, la inhibición,… La retirada de energías para lograr la inmovilidad completa, el retorno a un estado inerte, o sea la muerte.

Si bien alejarse, desvincularse social y emocionalmente son medidas para encontrar paz interior, también son un caldo de cultivo para las tendencias de muerte y la depresión; entre más te alejas de los demás más te hundes en tu propia tristeza, más a gusto te sientes con la idea de alejarte y desaparecer, se resuelven así las cosas sin tener que poner de tu parte.

Con este preámbulo, se vuelve muy significativo, que una banda que experimentó la muerte de su líder, se llame la división del goce. Escenificado el riesgo mortal que tiene consagrarse al goce.

Es también muy simbólico que sus integrantes hubieran decidido rebautizarse como New Order, incluso podemos tomar el nombre como guía terapéutica: cada vez que estemos ante una realidad desoladora es necesario estructurar un orden nuevo que nos permita afrontarla.

La forma más fácil de caer en una depresión clínica es aislándose de todos. Un consejo de oro en el tratamiento de la depresión, nos lo da triste y paradójicamente Ian Curtis en la canción Atmosphere:

Don’t walk away, in silence.

 

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