Josué Daniel
Desde el momento que vi el cartel del evento creció gran expectativa en mí, sencillamente no sabía que esperar dado a que solo había escuchado una de 6 bandas que se presentarían, solo podría apostar a qué sería grandioso. Y efectivamente, debí apostar pero me limitaré a narrar lo sucedido.

La noche acordada fue la del viernes 30 de marzo en un lugar bastante sencillo en la colonia niños héroes, recordándonos un poco a la vieja escuela rockera de nuestra ciudad: Los organizadores ponemos el terreno, luz y bastante ruido. Los asistentes pondrán lo más importante: El espectáculo que llamamos rock.

Los encargados de hacer el honor y comenzar a sonar en el lugar fueron Tulkas, una agradable primera impresión. Metal gozador campechaneando covers con composiciones propias, lo ideal para ir recibiendo al público y propiciando la atmósfera adecuada para que todos sacudiéramos la mata.

Tras poco más de media hora de un imponente vocal acompañado de un estridente ruido Tulkas cedió el escenario a Gods of the Suffering. Si pudiera definirlos en una palabra, sin duda sería “Brutales” al igual que la banda anterior, manejando una mezcla de material propio y covers de música consagrada nos incitaron a los presentes a perder la seriedad y comenzar a rompernos la madre en el slam, como debe ser.

Desde Irapuato nos llegó una propuesta propia bastante bailadora e interesante de Hardcore y Metal llamada Hand of the Monkey, previó al inicio de su presentación los gritos de “Ése bajista está loco” no dejaban de hacerse oír. Hasta el momento de que comenzó a sonar, vimos por qué. De verdad hacía mucho que no veía a un músico dejarse llevar tanto por el sonido de su instrumento, una gran actitud y sonido que a todos nos impactó. Por su parte, el público comenzaba una dinámica bastante intrigante que nunca había podido apreciar: Un baile que era una especie de mezcla de Tecktonic y Capoeira al cual bautizamos como “Tecktoneira”.

Llegó el momento de unos conocidos, al menos para mí, Keint presentando un sonido más limpio y maduro que las primeras veces que los escuché, aproximadamente ya más de un año en Pixel. Mostrando composiciones propias que si bien no son precisamente una banda de gran trayectoria en la ciudad, prendieron lo suficiente al público, quienes los recibieron con los brazos abiertos.

Enough Has Been Said, arrebato el escenario, lo sacudió y escupió con su ruido tan hermoso y sutil como pocos que he tenido oportunidad de escuchar. Por su parte, los presentes continuaron con su espectacular y singular “Tecktoneira”. Durante su presentación nos enteramos de qué este era su regreso triunfal a los escenarios, seguiremos de cerca a estos jóvenes que de verdad nos impresionaron.

Los encargados de cerrar la noche de manera magistral fueron Hemifonia. De verdad que dejaron un gran impacto en la mayoría los presentes, pues no falto el marro que pese a saber que era la última banda, en lugar de irse prefirió arrojar latas hacia el escenario y los presentes. Aún así los que quisimos disfrutar, lo hicimos y a lo grande. Nos quedamos con ganas de más de sus espectaculares arreglos y la intimidante voz con los que cuentan. Platicando al final de su exquisita presentación nos enteramos que están próximos a sacar un disco, el cual ya está listo, solo falta que su disquera lo entregue. Los mantendremos al pendiente de cualquier noticia que ocurra con las bandas presentes.