La siguiente es una interpretación psicoanalítica posible para la canción Tu forma de ser(Loco) de los Auténticos Decadentes.

Te vi llegar del brazo de un amigo

cuando entraste al bar y te caíste al piso,

me tiraste el pingüino, me tiraste el sifón,

estallaron los vidrios de mi corazón.

Ella llega con otro, se tropieza, le tira su pingüino (una jarra de vino) y el sifón (un recipiente con agua que se usa en Argentina para rebajar el vino). Él se siente apenado y humillado.

Te vi bailar, brillando con tu ausencia

sin sentir piedad chocando con las mesas.

Te burlaste de todos, te reíste de mí

tus amigos escaparon de vos,

y a mi me volvió loco tu forma de ser,

a mi me vuelve loco tu forma de ser.

Describe a una persona arrogante, que nadie soporta, pero de la que se siente profundamente atraído. ¿Cómo puede ser que nos enamoremos de alguien que nos parece detestable?

Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad. – Carl Jung

El amor es uno de los lugares donde, muchas veces, uno siente que se transforma en alguien que no es; se fisura nuestro yo y nos encontramos confundidos y desubicados …¡Pero es que yo no era así!.

Sin embargo, todos tenemos una gama infinita de emociones y características humanas, por ejemplo, una persona que dice ser pacífica, puede llegar a enojarse hasta el grado de querer matar alguien. Es decir, no somos en esencia acabados, nuestro yo es la integración de diferentes características que nos parecen deseables, el devenir de nuestro deseo.

Volverse loco es enfrentarse a un lugar desconocido pero interno, ante el cual nuestro “yo” no está capacitado; enfrentar nuevos escenarios puede hacernos sentir fuera de lugar con nuestra propia conciencia.

Por suerte, o por desgracia, poseemos un inconsciente que va más allá del yo y que busca aquello que nos hace falta, a pesar de que no podamos o no queramos reconocerlo.

De esta falta está hecha la atracción, buscamos en nuestra pareja aquello que no tenemos y que deseamos cultivar en nosotros mismos, aunque, a veces, vaya en contra de nuestro sistema de valores: el “yo” puede ir en contra de la espontaneidad y de la falta de goce, pero el inconsciente nos incita a recuperarlo aunque sea por medio del otro.

Tu egoísmo y tu soledad

son estrellas en la noche de la mediocridad.

La última frase de la canción parece un reproche, una crítica dirigida hacia ella, pero si la tomamos como una manifestación literal, una forma de la que se ha valido el inconsciente para hacerse oír, lo que este sujeto busca, lo que admira, lo que le hace falta, es ese egoísmo y esa soledad de la cual se ha quedado cautivado, algo que lo salve de su propia mediocridad.

Creemos ser de alguna manera específica, y la realidad cada vez nos va confirmando justamente esto: lo que somos, no es más que una creencia.