Josué Daniel

La noche del pasado viernes en WTF Bar muchos nos dimos cita, pues una promesa de visita lucía bastante prometedora, se trataba de su Majestad Imperial, Silverio, el de los calzones rojos.

Desde temprano el lugar se iba llenando poco a poco, muchos ocupaban mesas, ordenaban y se acomodaban para ver qué tal se ponía. Quienes ya hemos sido testigos de lo descontroladas que se ponen las cosas con el de Chilpancingo ocupábamos un rincón abandonado desde donde podríamos rápidamente llegar frente a las mezcladoras y mentarle su madre como se debe al infame Silverio.

Entre mucho tumulto y bullicio alrededor de la media noche se escuchaba con un muy particular tono de voz aguardentoso, irreverente y escandaloso estilo de Silverio un “Muy buenas noches ten… ¡¡¡Cállense bola de aborígenes!!!” y en seguida los primeros ruiditos de su legendario éxito “Yepa, yepa, yepa!”. Los presentes no tardaron más de 15 segundos en abarrotar el frente del escenario para así poder gritonearle al auto-proclamado Superídolo.

“Pulgoso mix”, “El baile del diablo”, “Batalla Final”, “Gorila”, “Superídolo”, “El Dedo Suizo”, “Let’s Go” y varias canciones más formaron el set que durante más de una hora, el antiguo integrante de T.I.T.A.N. Nos hizo perder la decencia, las buenas costumbres hasta que todos los presentes acabamos igual de aborígenes y orates. Todo esto claro, al tiempo que su Majestad Imperial se iba desvistiendo hasta quedar en sus consagrados calzones rojos para su tan distinguido público, que entre burlas a su encantadora cabellera, mentadas de madre y peticiones de chistes al hijo del “Pirruris” que se iba sonriente.

El set list concluyó como empezó: de manera súbita y al ritmo de “Yepa, yepa, yepa!”. Ante la admiración de muchos, su majestad imperial se tomo su tiempo para despedirse con gratitud de su encantador público, posando para las fotos y echando relajo como solo él sabe hacerlo. Todo esto claro, en calzones bajo el clima traicionero de las madrugadas en Querétaro. Ya que cómo Silverio tan acertadamente lo señaló: “La elegancia está en el detalle”.