Por: Chucho Estrada / Como Suena la Escena

La pandemia COVID19 y el clima actual de distanciamiento social, están conduciendo al sector musical a un escenario de pesadilla que nunca habíamos imaginado. Las giras, tocadas y shows en vivo se están cancelando o retrasando, el gobierno suspendió el otorgamiento de permisos para eventos públicos y privados, y los pocos foros en la ciudad están congelando toda su programación. Para frenar el contagio, la medida ha sido romper las multitudes, lo que a su vez está poniendo en jaque la economía de la industria y las escenas musicales tal y como la conocemos.

El problema de la paralización nos afecta a todxs. Porque si lxs artistas y todas las personas que trabajan alrededor de la música no pueden sostenerse económicamente de manera que puedan continuar con sus proyectos, tampoco lxs aficionadxs podemos tener música.

Por esa razón, comparto estas líneas de reflexión y algunas ideas (retomando lo que he leído en los últimos días) para navegar la cuarentena, las restricciones y la cancelación masiva de conciertos debido al jodido coronavirus.

En el caso de lxs artistas y las bandas, este no es el momento de preocuparse por pedir apoyo y parecer quizá “desesperados” como artistas. Estamos atravesando circunstancias extraordinarias, y por esa razón, posiblemente sus seguidorxs y comunidades entiendan que la ayuda es necesaria, que es tiempo de solidarizarse con los intereses y necesidades de lxs demás. Cuando soliciten apoyo, sean específicos y brinden instrucciones y opciones claras de cómo hacerlo.

Con gran parte de los conciertos detenidos, no está de más tomarse en serio y explorar creativamente el extraño e inusual régimen live o paradigma de “música a la distancia” (en la creación, formación, experiencia y formas colectivas de escucha). Existen varias opciones para hacer transmisiones, reuniones, talleres e improvisaciones en vivo, y si la cosa sigue así, es muy probable que otras plataformas sean lanzadas o popularizadas (u ofrezcan su uso gratuito) durante las próximas semanas.

Hay algunos aspectos que me gustaría compartir sobre la transmisión en vivo:
1. No se trata realmente de un concierto. La transmisión en vivo suele ser más informal e interactiva que en un concierto donde lxs músicos están en el escenario y el público consume la música en silencio o expectante en el lugar de los hechos.
2. En la transmisión en vivo no hay necesidad de preocuparse por el tema de la producción. Si se cuida la calidad de imagen y sonido, una habitación desordenada podría incluso ser un fondo más efectivo para un show digital que otros escenarios/espacios más formales. Sin público, existen muchos espacios poco convencionales y por explorar que pueden funcionar bastante bien.
3. Es necesario buscar otras formas de interactuar y “conectar” con la audiencia. En la transmisión en vivo el público no está frente al artista, lo cual demanda otras formas de generar la experiencia musical y suscitar la participación en la audiencia.
4. Es muy fácil perder el interés o ignorar las transmisiones en vivo donde sólo hay alguien ejecutando un instrumento. Permítanse ser creativxs, hacer cosas poco convencionales y/o atractivas (contar historias, explicar el proceso musical o de composición, hacer preguntas, etc.) que eviten que la audiencia se aburra.
5. Se puede trabajar por redes y/o en equipo. Actualmente existen algunas plataformas (jammr.netsoundtrap.com) que permiten tener múltiples participantes en una transmisión, por lo que bien podrían gestionar una co-presentación, una improvisación multi-situada o un mini-festival digital en línea.

Si en estos momentos estás paradx, aprovecha el tiempo extra que tengas para producir música nueva, grabar un sencillo, un video, o por qué no, un EP o álbum. Si hay un proyecto que puedes hacer desde casa que has estado posponiendo debido a compromisos de conciertos u otro tipo, aprovecha ahora que tu calendario está desahogado. Podrías empezar con lo que tengas.

También tal vez sea un buen momento para trabajar en tus habilidades como músico. Estudia, checa tutoriales y cursos en línea que puedan ser útiles para desarrollar tu proyecto (de música, de marketing, de producción, etc.). Inclusive puede ser una opción compartir u ofrecer clases y asesorías en línea, o tomar algunos trabajos remotos temporales que requieran de tus habilidades y que alguien más necesita.

Con todo este pánico social en medio de la incertidumbre, comparte tu música en redes, toca desde tu ventana o cualquier otro lugar donde puedan escucharte y tu música sea motivo de disfrute y distracción.

En el caso del público y seguidorxs, ahora es cuando para entrar a los perfiles de lxs artistas que nos gustan, compartir su música y ver si venden algo. Compra su música, una camiseta. De esta manera, pueden recuperar conectividad y obtener parte de su ingreso que están dejando de percibir por no estar tocando.

Escucha a tus artistas favoritos locales en plataformas, ya que cada obra, aunque sea de poquito en poquito, se monetiza. Si puedes añade canciones a listas de reproducción (y no necesariamente a playlist exclusivas de una escena o comunidad musical local), ya que eso puede representarles una mayor cantidad de reproducciones.

Comparte sus transmisiones en vivo y crea publicaciones que alienten a que etiqueten su música y/o los sigan por sus páginas. Una pregunta dinámica en tus redes sociales (sobre por qué su música te significa o lo que sea) puede desembocar en un hilo de comentarios con sus canciones o videos y las de otrxs artistas.

Escríbeles directamente a lxs artistas. Mándales buena vibra, alienta a las bandas, afectiviza tu gusto por su música. Ni tú ni yo sabemos de qué forma, pero puede ser significativo para ellxs.

Y cuando reanuden sus presentaciones, paga sin regatear la entrada y promueve sus eventos para que llenen el lugar, y así los foros/espacios de música en vivo puedan también reponerse de esta temporada de reclusión y sigan operando.

No tengo la menor duda de que existen muchas otras formas de apoyar, de contribuir y hacernos cargo lxs unxs de lxs otrxs. Lo que comparto son algunas ideas y reflexiones. Lo cierto es que llegó la hora de inventarse algo.