El LP debut de Ellis se da en espacios tanto íntimos como amplios, ordinarios y casi míticos: camas tibias e iglesias solitarias, ciudades inquietas, selvas desoladas y los rincones más alejados del cosmos. A lo largo del álbum, esos espacios funcionan como el fondo de las sumamente detalladas y a veces dolorosas experiencias de autodescubrimiento de Ellis, tanto como la transformación que cambió su vida e inspiró el nombre del disco.

Para Ellis, el proceso creativo de su primer álbum le resultó increíblemente demandante. 

“Cuando terminamos el disco no me sentía como creí que me iba a sentir. Pensé que iba a estar emocionada y orgullosa de mi misma, pero honestamente me sentí bastante derrotada y drenada por el proceso. Entre más pensaba en por qué me estaba sintiendo así, más me daba cuenta de todo lo que había dado de mi misma para el disco.” Pero fue gracias a ese proceso que por fin pudo encontrar algo de claridad —un efecto que espera pueda trascender a todos los oyentes de Born Again.

“Siento que por fin tengo el cierre que necesitaba, y un mejor entendimiento de las maneras en las que he crecido y las cosas que aún me falta trabajar,” dice Siggelkow. “Rara vez trabajo en mi música con alguna intención en específico, pero si estás canciones le ayudan a la gente encontrar alguna especie de apoyo o a sentirse menos solos en lo que están pasando, es el mejor resultado que podría esperar.”